
L. Ronald Hubbard desarrolló muchas, muchas técnicas
para ayudar a aquellos que sufren de enfermedades o lesiones:
técnicas que un cienciólogo conoce bien, cuando entra a
un hospital o al cuarto de un enfermo. Estas técnicas
constituyen un cuerpo de tecnología clasificado como "ayudas" y
se llevan a cabo para auxiliar al espíritu a confrontar
dificultades físicas. Estas ayudas incluyen la Ayuda de
Contacto, que se planeó para ayudar al individuo a aliviar
la reacción mental o espiritual a lesiones y así
acelerar en gran medida el proceso de recuperación de la salud;
y la Ayuda Táctil, que se planeó para restablecer
la comunicación con las partes del cuerpo que se lesionan.
Estas dos ayudas funcionan con base en el principio de que si uno se
lesiona, tenderá a alejarse en forma mental o espiritual, del
área lesionada. A pesar de que hay una reacción al dolor
perfectamente comprensible, sólo al restaurar la
comunicación con el área lesionada se puede introducir
el elemento espiritual en el proceso curativo: un elemento que por
mucho tiempo los médicos han reconocido en forma innata pero
que nunca antes tuvieron forma de utilizar.





