na iglesia de Scientology es un lugar especial, completamente diferente de la concepción popular de una iglesia. La iglesia no está abierta sólo los domingos. La comunidad de Scientology en torno a la iglesia viene y va en diferentes momentos durante la semana, y es parte integral de sus vidas. Es donde vienen a estudiar la tecnología de Scientology, recibir auditación, coordinar actividades comunitarias o simplemente a encontrarse con los amigos. A través de sus puertas, toman una ruta de descubrimiento personal, conciencia y verdad que no se puede encontrar en ningún otro sitio.
La atmósfera de una iglesia de Scientology es la que uno espera encontrar en un lugar donde a la gente le va bien; donde aprende sobre las cosas; donde persigue activamente sus metas y tiene éxito. Está viva, alegre. Y la esperanza de un mundo mejor parece imbuir cada actividad. La iglesia es un lugar amigable, y todos son bienvenidos.
El personal de las iglesias son cienciólogos dedicados que dejan sus hogares cada mañana sabiendo que cuando vuelvan por la noche habrán utilizado el día en ayudar a sus semejantes a ser más felices y más libres. En un mundo profundamente materialista y a menudo frío, no hay muchos que puedan decir lo mismo.
La iglesia está abierta los siete días de la semana. La entrega de servicio a los miembros de la iglesia empieza por lo general a las 9 de la mañana y continúa a lo largo del día. Muchas iglesias tienen dos grupos de personal, uno para los días laborables y otro para servir a los feligreses durante las noches y en los fines de semana. El personal de Día colabora desde las 9 de la mañana a las 6 de la tarde. El segundo grupo de personal (llamado personal de la Fundación) asume el puesto del personal de Día a partir de las 6 y mantiene abierta la iglesia hasta las 10:30 de la noche durante la semana, y de 9:00 de la mañana a las 6:00 de la tarde en los fines de semana. Cuando no están colaborando, tanto el personal de Día como de la Fundación atienden al resto de sus vidas, lo que incluye sus familias, otras obligaciones y, desde luego, su propio progreso en Scientology.
La iglesia está siempre ahí, tanto literal como figuradamente, y los cienciólogos cuentan con ella como punto de referencia estable en sus vidas. Los cienciólogos tienden a ser muy activos en la vida y, desde luego, no siempre están en la iglesia, pero saben que cuando necesitan algo, alguien estará ahí para ayudarles.



