A su regreso a los Estados Unidos, ingresó a la Escuela Preparatoria Swavely en Manassas, Virginia y luego a la Escuela para Varones de Woodward en Washington, D.C. Después de graduarse de Woodward, se matriculó en la Universidad George Washington, donde estudió ingeniería. Sin embargo, lo que se había encendido en Asia fue una apreciación de un vasto patrimonio espiritual que no se extinguiría, y pronto se embarcó en una búsqueda por lo que en ese entonces llamó "la esencia de la Vida".
Con ese fin se matriculó en uno de los primeros cursos de física nuclear en la nación, y ahí examinó la posibilidad de que la vida pudiera explicarse en términos de pequeñas partículas de energía. Apenas abrió un pequeño resquicio, pero fue una metodología como ésta la que lo llevó a convertirse en el primer pensador del siglo XX que adoptara un enfoque totalmente científico a cuestiones inherentemente espirituales.
Este período en la Universidad George Washington adquirió un significado adicional, ya que marcó el inicio de la carrera del Sr. Hubbard como escritor profesional. Sin embargo, como explicó posteriormente, la universidad no tenía nada para él en la forma de un camino para su búsqueda más importante, así que se fue para embarcarse en varias expediciones etnológicas, primero a varias islas en el Caribe y luego a Puerto Rico, donde llevó a cabo el primer estudio mineralógico de la isla bajo la autorización de los Estados Unidos. Estas expediciones posteriormente llegarían a ser tomadas en cuenta más que nada por el trabajo etnológico entre los cultos de vudú haitiano y el jíbaro puertorriqueño.

